El tercer día del Campeonato Abierto del Sur marcó un quiebre en el desarrollo del torneo. Playa Grande, fiel a su historia, elevó la exigencia y obligó a los protagonistas a tomar decisiones. En ese contexto, Mauro Báez volvió a demostrar por qué es el hombre a vencer: firmó una vuelta de 67 golpes (-3) y estiró su ventaja en lo más alto del tablero, llegando a los -11 acumulados y quedando bien perfilado para la ronda final.
La tarjeta de Báez no fue estridente, pero sí profundamente eficaz. Tras una ida controlada, encontró el ritmo en los segundos nueve hoyos, donde capitalizó oportunidades clave y supo minimizar daños cuando el error acechó. En un día donde varios candidatos alternaron aciertos y tropiezos, el líder eligió el camino de la regularidad, esa virtud que suele pesar más que el golpe espectacular cuando el torneo entra en su zona decisiva.
Detrás suyo, el que dio el gran salto fue Nelson Ledesma, autor de una excelente ronda de 65 golpes (-5). Con un golf agresivo pero bien medido, escaló posiciones y se ubicó como único escolta con -7, transformándose en el principal perseguidor de cara a la definición. Su vuelta tuvo birdies repartidos y un cierre firme, señal clara de confianza en crecimiento.
Muy cerca aparece un trío que promete dar pelea hasta el último hoyo. Maxi Godoy, con 67 (-3), mostró carácter en una jornada donde no sobró nada y alcanzó los -6, misma línea que Franco Scorzato, otro de los grandes destacados del día con 65 golpes, y Augusto Núñez, que también cerró con 67. Los tres llegan con margen, pero obligados a atacar desde temprano si quieren recortar diferencias.
Más atrás, Mateo Fernández de Oliveira, que había sido protagonista en la segunda ronda, no logró sostener el impulso y con 71 golpes retrocedió a -6, aunque todavía dentro del grupo con chances matemáticas. Alejo Matías De León, por su parte, firmó una vuelta de 69 (-1) y quedó en -5, aún expectante pero necesitado de una ronda final muy baja.
El leaderboard refleja con claridad lo que dejó el moving day: Báez dio un paso adelante cuando el torneo pedía liderazgo, Ledesma emergió como amenaza concreta y el resto del pelotón se apretó detrás, sabiendo que Playa Grande no suele conceder definiciones sencillas.
Con una ventaja interesante pero no definitiva, Mauro Báez llegará a la ronda final con el control del torneo, aunque consciente de que en este escenario cada golpe pesa. El Abierto del Sur ya está en su punto máximo de tensión: líderes definidos, perseguidores al acecho y una cancha que promete ser protagonista hasta el último putt.


