loader image

Báez resiste, el pelotón aprieta y el Abierto del Sur entra en zona caliente

La segunda jornada del Campeonato Abierto del Sur confirmó lo que Playa Grande suele dictar cuando el torneo avanza: la cancha no regala nada y solo se mantiene arriba quien acepta el desafío con cabeza fría y ejecución precisa. En ese escenario, Mauro Báez sostuvo el liderazgo con autoridad, aunque esta vez desde un lugar distinto: menos brillo numérico, más temple competitivo.
El líder de la primera ronda firmó una tarjeta de 70 golpes (par de cancha), suficiente para conservar la cima del tablero con un acumulado de -8, en un día donde el viento apareció con mayor constancia y los greens se mostraron más firmes y rápidos. Báez jugó una vuelta inteligente, sin desesperarse cuando los birdies no fluían como en la jornada inicial, y entendió que defender también es una forma de atacar un campeonato.
Detrás suyo, el torneo empezó a comprimirse. Mateo Fernández de Oliveira fue uno de los grandes protagonistas del día. Con una ronda de 67 golpes (-3), se colocó a apenas un golpe de la punta (-7), apoyado en una ida muy sólida y la capacidad de cerrar fuerte cuando el campo comenzaba a endurecerse. Su juego largo marcó diferencias y lo deja como una amenaza real para el fin de semana.
Otro que dio un paso adelante fue Jesús Montenegro, autor de una notable vuelta de 65 golpes (-5), una de las mejores del día. Con un arranque demoledor y una seguidilla de birdies que lo metieron rápidamente en conversación, Montenegro escaló hasta el tercer lugar con -6, mostrando carácter y una lectura muy fina de los hoyos más exigentes del recorrido.
Más atrás, pero todavía con margen, aparecen nombres de peso. Diego Prone se mantiene expectante con -4, mientras que Alejo Matías De León, que había tenido un gran inicio de campeonato, no logró repetir la contundencia y cerró el día con 71 golpes, quedando también en -4, aún dentro del grupo que puede soñar si el sábado entrega oportunidades.
La tabla se completa con un nutrido grupo en -3, donde conviven regularidad, experiencia y ambición. El torneo, lejos de definirse, empieza a mostrar su verdadera cara: diferencias mínimas, presión creciente y una cancha que exige decisiones firmes en cada golpe.
Con dos rondas disputadas, el Abierto del Sur entró en su fase decisiva. Báez sigue marcando el camino, pero ya no camina solo. El pelotón se ordena, los nombres se repiten y Playa Grande se prepara para un fin de semana donde cada error puede costar varios lugares y cada acierto, acercar un poco más a la gloria.

Scroll al inicio